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Esta casa en concreto se está llevando todos los elogios

Este edificio, ubicado en el colorido barrio de Bo-Kaap, en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, presenta una sobria cara al mundo para conservar y proteger una intimidad intensa y expresiva.

Los peatones que pasan por Buitengracht St., la concurrida avenida que separa el histórico distrito residencial de Bo-Kaap de la zona comercial de Ciudad del Cabo, Sudáfrica, son testigos del poderoso y sutil diseño de este edificio, realizado por la firma sudafricana Team Architects, donde cajas de concreto son apiladas para destacarse de manera sobria entre coloridas viviendas.

“Lo que hace que sea un proyecto más interesante es el contexto”, explica el arquitecto sudafricano Philip Stiekema. Cubrir toda la huella delterreno es un logro casi milagroso, una estructura que habla tanto del pasado de esta zona como de su futuro. Lleva consigo las fortalezas de la historia del vecindario, pero también el potencial de lo que está por venir.

Los dos pisos superiores son el hogar de Michael Fitzgerald, y si el edificio en sí es una sinfonía de concreto, este skypad es un poema de amor. Cada elemento está calculado para mejorar la relación entre interior y exterior, entre la belleza tranquila y elegante de los muebles de mediados del siglo pasado y la unión ecléctica del arte africano contemporáneo y tribal. El propietario ha trabajado en su colección de muebles y arte durante veinte años: “Es como mi tienda de campaña, la muevo de casa en casa”. Pero ¿y cómo surgió el nombre de skypad? Simplemente porque esta vivienda se siente “como una almohadilla en el cielo. Y es una palabra más interesante que penthouse”.

Este apartamento, construido para aprovechar las vistas a la montaña Table, la mezcolanza de los edificios comerciales del centro de Ciudad del Cabo y la paleta de colores expresiva del barrio Bo-Kaap debía funcionar como un dispositivo de encuadre del entorno. Uno de los ejemplos más bellos de esto es una ventana alta, escondida al final de un corredor, llena de una colección de jarrones de vidrio de mediados del siglo XX, de colores vivaces. Allí la luz fluctúa en dos direcciones: el realismo a veces sucio de las casas del entorno, y la magia alegre del interior de la vivienda.

Para los arquitectos –que han vivido y trabajado en Bo-Kaap durante 26 años– el exterior de concreto es una forma de establecer una conexión entre los muros pesados de las casas del barrio y, además, de darle al edificio “una pátina previa, una materialidad”. Para el propietario, se trata más de su pasión por este material y de cómo este le habla a su alma. Su arquitecto favorito –e inspiración para el skypad– es el japonés Tadao Andō, y en este apartamento experimenta una de sus máximas: “Morar en una casa es buscar el corazón”.

En cuanto al material protagonista de esta obra, el propietario afirma que siempre le ha gustado: “Cuando veo los edificios elevarse son muy optimistas. Luego, cuando están
terminados y el concreto es cubierto, es algo deprimente la mayor parte del tiempo. El concreto es optimista, puedes ver sus huesos, donde fue construido. El arte simplemente grita”.

Artículo tomado de: https://revistaaxxis.com.co/concreto-flotante-surafrica/

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